Mi historia
Hola, soy Neus y desde hace más de quince años acompaño a personas que quieren crear hogares más bellos.
Empecé este camino creativo casi por casualidad, sin ninguna pretensión, compartiendo ideas a través de un blog. Nunca imaginé que aquello acabaría convirtiéndose en mi profesión.
En los primeros tiempos, una agencia de comunicación me propuso impartir un taller. Acepté sin saber que ese sería el comienzo de un camino y una comunidad que ya no se ha detenido.
Los primeros años estuvieron dedicados a las manualidades creativas. Más adelante me especialicé en pintura decorativa, una disciplina que me ha permitido acompañar a miles de personas a descubrir que transformar un hogar puede ser mucho más sencillo de lo que parece.
A lo largo de estos años han pasado por mis talleres presenciales más de 3.500 personas y más de 10.000 han aprendido
conmigo a través de cursos online.
De una necesidad muy personal, de la necesidad de volver a mi origen como emprendedora. De dejar de centrar toda mi energía en gestionar una empresa que, con el tiempo, ha dejado demasiado espacio a la gestión y muy poco al desarrollo de mi creatividad.
Necesitaba dedicar más tiempo a crear con las manos.
Volver a dedicar tiempo a aquello que siempre me ha hecho sentir bien.
Recuperar ese espacio en el que dejas de mirar cómo crean los demás para volver a crear tú.
Después de más de quince años enseñando técnicas para transformar hogares, me he dado cuenta de que lo que más he disfrutado siempre ha sido enseñar. Compartir. Ver cómo una persona descubre que es capaz de crear algo bello con sus propias manos.
Y, si te soy sincera, VOLVER también nace de otra necesidad.
La de recuperar de una forma coherente con quien soy. Alineándome con aquello que mejor sé hacer y aquello que más feliz me hace.
Porque creo que nunca es tarde para volver a lo que de verdad nos mueve.
Y así nace VOLVER.
Y así nace VOLVER
Con VOLVER quiero abrir el foco y compartir nuevas experiencias creativas, siempre con la misma filosofía que me ha acompañado desde el principio:
Procesos sencillos, accesibles y disfrutables, capaces de dar lugar a resultados bellos y profesionales de los que sentirse orgullosa.
Después de tantos años…
Enseñando he descubierto que la creatividad no es un don. La creatividad vive en todos nosotros; solo hay que cultivarla un poco para que florezca.
También he observado que muchas personas relacionan la creatividad con la perfección. Y creo que ese es uno de los mayores errores. Precisamente para mí la belleza es perfectamente imperfecta.
Con los años he descubierto que, muchas veces, el único ingrediente que necesita la creatividad es regalarse un poco de tiempo, aprender sin prisas y descubrir que somos capaces de crear cosas bellas con nuestras propias manos, de una forma mucho más sencilla de lo que imaginamos.
Quizá por eso sigo disfrutando como el primer día de este trabajo.